jueves, diciembre 23, 2004

Hernán Pérez: Todo descolgado

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Corona

Mordió el delicioso color.
Hincó su dentadura
hasta donde el arenoso cuerpo
se fundiera con la sangre en las encías.

Trituró en el placer de saborear
en el perfume
en el deleite
y antes de tragar
abrió sus ojos.

Allí quedó la dentadura
en el cadáver de la fruta
mordida.



Telón

Se hace carne la vida del payaso
Única soledad / camarín colmado
Presente hipotecado / espejo y llanto
Bufón de personajes mudos
o simples espectadores

Papeles para armar y una botella vacía
Un príncipe muerto escondido en el baño
Los actores saludan / se regocijan
Parece el único bufón mascando aullidos

Desconocidos personajes dan su ofrenda
y todo fue por él / aunque por ellos
Y dio todo de sí al igual que ellos
Debajo de las tablas nada espera

Y queda el maquillaje y los harapos
Y vuelve a aquél disfraz de su corbata
como si arriba y abajo
tuvieran límite



Lapsus

Un poco aturdido, un poco dolorido
recorro el camino de todos los días
todos los días que estoy un poco aturdido,
un poco dolorido

recién después
un poco acomodado en un libro de filosofías incompletas
un poco resignado a preguntar estupideces
me encierro

o despliego o contraigo
o no estoy en condiciones
o nada en el vacío, nada

nada el cerebro entre fluidos
con recónditos sitios encriptados
nada sin esfuerzo
nada sin movimiento
nada



Todo descolgado

Jugar, flotar
Cuando todo se desvanece
nace
una nueva ciudad
de poca monta en los agites

Todo descolgado
cuento
dejar el magnificado boliche
a la chica de ojos marrones
a la sangre
al experimento

Todo descolgado
en el epicentro del misterio
en ese espacio en el tiempo
en ese vistazo imprevisto en
ese lugar nauseabundo
de clan de barrio
de apellido ilustre
de hijo de hermano de

Desde la calle de abajo un grito
No solo yo escucho, no solo yo callo

La incomodidad
El asombro
Caras rasgos sospechas
hechas antecedentes
barrio de nuevo

Siempre se pregunta por
lo siempre vigente
las historias,
siempre es nunca regresar
La leyenda

Todo parece volverse
monótono, no admisible,
blasfémico, intolerable, absurdo.

Hablo poco
y atiendo
sin engañarme.