_
Milano Centrale
La primer escalera mecánica de Avellaneda
era el único motivo por el cual aceptaba caminar
quince cuadras hasta el Hogar Obrero
siempre con la extraña fantasía de quedar atascado
esperando a los bomberos
y mamá tratando de sacar mi pie
de entre los dientes de la máquina.
Ahora voy, como Mirta de Liniers a Estambul,
despacio entre la gente amontonada
mirando fijo al piso que se pierde
y vuelve a aparecer.
San Remo / Algunas chicas son más grandes que otras
En noviembre de 1987
The Smiths dio su último concierto
en este mismo escenario:
un auditorio con forma de herradura
que puede albergar a treinta mil personas.
La leyenda dice que Morrisey
favorecido por la brisa del Mar Ligure
tenía el jopo más alto que nunca
enfundado en una camisa de seda roja
y unos anteojos negros
de marco cuadrado
iguales a los que usan mis compañeras de facultad.
Montecarlo
Lo prometo mamá:
cuando vuelva de Andorra
con los bolsillos llenos de plata
voy a bajarme del tren
para comprarte un tapado bien caro
en alguna de las tiendas exclusivas
que hay saliendo de la estación
para después tomarme un Bitter Campari
en el bar de la sucursal del Ritz
tratando de ocupar alguna de las mesas
en las que Willy Vilas
tiene que haberle susurrado a Carolina
sus poemas de amor.
La biblioteca de Sant Julia
acaba de lanzar un concurso
para jóvenes poetas residentes en Andorra
es por eso que todas las tardes
trabajo con ahínco en una serie
que podría ganar el primer premio
(veinte mil euros, una medalla y un reloj suizo)
tratando de ser cuidadoso en los detalles
que impresionen al jurado
entonces me siento junto a la ventana
y escucho llover como siempre
con mayor o menor intensidad
sabiendo que hay algo permanente
en las gotas que golpean el techo
como si cada explosión
reafirmara que nada ni nadie
se mueve nunca.
Paris-Austerlitz
Podríamos haber tomado ese tren
(el que había a nuestra derecha)
en vez de ir a Tarragona
solo porque mi primo conoce a alguien,
un argelino que va a darme trabajo
en una peña mugrosa, cerca del anfiteatro.
Podríamos habernos mezclado entre la gente
huir sucesivamente
de los inspectores fronterizos
escondernos en algún rincón
del vagón del equipaje
decir que ninguno de los dos entendió
en ningún momento
que estábamos yendo en la dirección contraria.
Frankfurt — Am-Main
Toda la vida puede cambiar
en un instante:
una chica holandesa
acaba de invitarme a la India
mientras fumábamos
en un cenicero comunitario
sólo porque le dije que era poeta
y que bailaba como Michael Jackson
cada vez que pasaban Billy Jean.
Leer textos de Martín Vazquez Grillé en El motivo es el poema I (2003)
jueves, diciembre 23, 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Lei "Tundra", de Martin V. Grille hace
tres años. Confieso que el libro llego de casuaidad a mis manos, pero es uno de los tantos tesoros que atesoro.
El lado opuesto de libro, es otro:HardCore, de Tania Olmedo, quien considero que es una persona hermosa.
Ambos libros,opuestos en su compaginacion y formato, pueden leerse y, de alguna forma, fundirse entre si.
Publicar un comentario en la entrada