Ars poética
Esta canción que es mediocre y nadie la escucha,
esta canción a la que no le preocupa si gusta o
no, esta libertad de recostarse sobre la pobreza
y de gozarla, enteramente propia.
*
Estoy acurrucada
y un frío glacial
me sopla
al oído.
*
Aquellos que hablan y se avergüenzan
de su acento, que piden socorro
y no hay quien lo traduzca, aquellos
que son dobles, que tartamudean su
nombre, aquellos que son abandonados
por su lengua, que son extraños en
todas partes, para aquellos no es
posible el movimiento irse, volver
son pasos falsos.
*
La piel roza el terciopelo,
lo oprime,
la savia liberada tiñe la superficie,
el pétalo emprende su caída.
verso reverso
verso reverso
se estremece.
*
No poder decir lo que va a venir,
es eso
lo funesto.
Sigiloso,
comienza a respirar en mis espaldas,
me vuelvo y lo acaricio,
indefensa.
Son esas cosas,
las que me amordazan.
OJO
Bola que flota
brillante
suspendida
en la pantalla blanca.
Salta al extremo,
y emprende, grave,
el trayecto hacia el
ángulo acuoso.
Súbita,
vuelve al centro,
pez que boquea
contra el vidrio
y espera.
¡Intruso!
Aleteo neurótico
y afuera.
Diamantes volátiles,
diminutos,
sobre una pantalla negra.
Se moja la bola,
inunda y
repliega
para
engendrar
una ola gigante que se extiende sobre la playa.
domingo, diciembre 18, 2005
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2 comentarios:
-un raro ojo explota.
"...son esas cosas las que me amordazan" Excelente. Me encantó!
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