domingo, diciembre 18, 2005

Juan Xiet

Aquellos filisteos borrachos

tráiganle pan a las estatuas!

el templo esta por destruirse ya caminan
sobre el agua los hombres costillas, rechazados
ya bañan a los ebrios con uvas malogradas
el vino cáustico raspando, como río garganta abajo

no olviden el cacao, el azúcar independiente
nadie que rechace nadie que rece.

tiembla la bruja, la magia bruta los girasoles se encogen
siembra siempre este libro en blanco, equis en la tapa
hoja en blanco, vértice del pueblo.
ellos que saben, mueren, reviven, como bolitas de nylon quemadas
huyen, escalan, él mira arriba, costilla en mano, amenaza.

traigan famélicos los leones, las esculturas creadas a imagen
semejanza, árbol de ahorcados, es el fin
el metodo nuevo de actitud.

armen los mapas, el agua y el mijo
aún las brujulas no estan inventadas, caminen sol
caminen pueblo y uñas
escarben...

este renglón mestruado, las mujeres saltan ventanas por la noche
el tiempo aún no se oxida, naden, naden.

y el arpa da respuesta, escalones atrofiados, movibles
escalones enpantanados, firme ocre barro para mí.

leche ocaso, leche todo leche y pan y moscas.

el brindis aparece en los últimos roces, del pezón en la lengua mmalnacida
malcriada la espuma labial hace lo suyo, hipnotiza.

este vértigo que hoy será historia
será para los hijos de los hijos la excusa, la planicie vivencial.

años allá atrás, está el pescador
rescatando camarones de la vida
no dejen que esto oiga, susurren.

maten al venado!
bebanlo, no olviden que el frío
es el altar de sacrificio, el oro brutol

a recompensa.






pará la mano cangrejo!

cubrís las pociones con el manto sagrado
vas corriendo al pozo.

perversa, salis del agua
sangrando pàlidas borracheras

domingo, siete y treintaicinco de la mañana
vomitas espasmos trogloditas, papel secante en el ojo
aves migratorias dibujadas en el pasto
en los cráteres que nos quedaban

tenías guardada en los bolsillos
el último grito, la venda sepulcral
pelo.pelo pelo pelo.pelo.

pelos rasurados, tenías que buscar la forma de ultrajarte.

y un brazo no te podías cortar, aunque le dabas
con la gilette pequeños tajitos parecian diminutos peines de sangre, los lamias.

todo era una morbosa carcel intacta.

y fragil una ventosa se secaba, caían las muñecas infantiles
polarizando las manias, encerrandote en las rotondas
perfiles, maderas, ratos en rincones, rincones atrofiados

un sabor exquisito, una lengua de tenia vampirica.

todos tus abrazos dentistas.

aquellos momentos, como vacuolas se mueven bajo la piel
de tortuga, piel y pelos.

(silencio, vengan a ver, pasen de a uno, de costado
esto se esta poniendo bueno)

te conozco así, maligna y sin dejar rastros
trato de huir-te, soy la piel llena de moretones
soy el bastardo que miraba la tierra desde lejos

y si, ves como se pierde la magia?
ves como me diluyo?

jaja, pero no, veamos
terminemos esto bien
ya se que perdí la línea, pero no olvides, karma

te sigo de cerca.


La importancia de los pies

se espejaba todo con risa de senil astucia, una payana indomable.

era el corazon frigorífico lo que embarraba, lo que se tosía en la mesa.

(espantapajaros, espantalobos, espantatiempo)

entrábamos de a uno en el embudo, sólo nos cabía la cabeza
pero nos empujaban de adentro, y caíamos caíamos caíamos
nos rompíamos, algunos en seis o siete pedazos, otros se derretían
o solo morían sin resistencía, sabían que estaban muriendo,
pero lo último que hacían era lamerse los sexos,
y los pies.

había una obligación para con los pies.

más allá de esto, la imagen se congela, a fuego,
en el momento en que el esqueleto de dios aparecía
y nos apuntaba con esas largas falanges
con esa uñita de ira.

y, algunos de nosotros, los de los seis o siete pedazos
corríamos por nuestra vida.


sal

horizontal, recorro bermejo, solitario balde
maja vuela vuela, río lento, sed lenta
paredes parecidas a dios.


El abismo de darme cuenta

rock rock rock en la planicie y mirame
como me hago ruido, algo canta en estos momentos juveniles
algo canta, una dinosauria esperanza canta y todos se autoroban

si, si
estamos alertas, mirándonos
si, si

pero que no se sepa la cura, antibióticos hoy que no hacen caso
valen.
valen.

la pierna esta temblando pero quien la ve?

es la adicción de controlar los riesgos lo que nos hace humanos

como sea, todos estan mojados babean.

todos babean y comen labios engrasados por donde mires
furor de rayos ultravioleta en la vía en donde te esta esperando
un momento vacilador.

calva, la muerte asciende a los cielos.


ver textos de Juan Xiet en el motivo es el poema número dos

1 comentarios:

lamujerqueselallevóelviento dijo...

El es un Dios.
Un poeta maldito , un poeta melenudo.