Ioana Catsigyanis: Diamantes diminutos sobre una pantalla negra
Sol Chevar: ¿Dónde irán esas canciones?
Diego Correa: Nada de besos, me haces un favor
Franca D'alessandro: Fue en Valeria del Mar
Guillermo Dávila: Aquel mágico laboratorio
Nicolás Domínguez Bedini: Cuqui: no soy celoso pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo
Hilda Fernández: Otras formas para la ternura
Lucía Gonçalves da Cruz: Hay animales muertos en el freezer
Gustavo Gottfried: Un rastrojero bajo el sol
Guadalupe Muro: Arrastro piedras con entusiasmo
Daniel Oblitas: Dime Satanás qué ofreces por mi alma tierna
Joaquín Oreña: ¿Qué harás con tu temporada en el silencio?
Vanesa Perelló
Silvana Proto: Réquiem para un gato y otros poemas
Damián Ratti: Naufragio
Martín Sánchez Ocampo: Con la luna como referente
Gabriel Simone: La bailarina y el pescador
Mariana Suozzo: Soy muy joven para morir de angustia
Mario Torres: Naranjada
Martín Vazquez Grillé
Federico Villalpando: El rostro del prócer
Juan Xiet
2 comentarios:
Chicos, excelente el material publicado y felicitaciones por la lectura:
cada uno supo poner lo mejor de sì esa noche,fusionando esa suerte de imprescindible entusiasmo con el
que la poesìa se alimenta, y el trabajo concreto con el lenguaje: imprescindible para que en poesìa, los mejores intentos no se malogren.
Mi cariño a todos, y felicitaciones a cada uno en particular.
Nada posible sin vos.
Gracias.
Gustavo
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