Hay animales muertos en el freezer
La narcosis del discurso anuda su cordel
sacraliza el aquelarre de los cuerpos
ya sin ritmo,
el aleteo de los labios se sumerge en el letargo
de la muerte del verbo
algo se abre paso entre mis ojos
y me mira,
horrorizado
arrebato de razón:
lo nombro
y no lo mato
***
"Hay animales muertos en el freezer"
respondo.
Me dice que la carne salió desabrida, sin sal
y una mueca verborrágica,
deslumbrada en el silencio de lo que no debimos callar
grita que su presencia
es viento arrebatado
que el azar de un nombre
y la certeza del vicio
no aquietan
***
Renuncio a mi cuerpo,
acróbata del consenso
una célibe pausa absuelve al deseo
las manos desatienden los bolsillos
y se abisman,
enajenadas
al capricho de lo irremplazable
recuerdo a la gitana que maldijo este silencio
lo grito:
y no lo salvo
***
Puñado de sal
polvo blanco, como el rouge del deseo
antídoto cuando el mar es veneno
viola lágrimas
momifica rostros
galopa sinrazones
sabe a culpa
arde, no quiere mentir:
todo antídoto no es más que otro veneno
***
Resiste, me dijo, al mandato de lo intrascendente
sucumbe al embate preciso de la impaciencia
revelate al abrigo tímido de lo prometido
no entendí
¿por que es desdeñable la derrota?
empapelar los espejos con tus ojos
cimentar la sutileza
en la arquitectura nómade de lo que ves en mí
es el carnaval de la desobediencia
domingo, diciembre 18, 2005
Lucía Gonçalves da Cruz: Hay animales muertos en el freezer
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1 comentarios:
estos poemas,intoxicados con incertidumbre, pueden funcionar como un alivio.
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