escucho:
“demasiado linda para un solo día”
y esa promesa no logra
desvirtuar el motivo de mi especie
o lo que es igual
mi porvenir indiscutible: demasiado para durar
puedo arriesgar que, en adelante, cualquier vínculo cierto
será feroz
aunque procure ahora, con sutilezas, adornar la espera
incapaz de salir de este letargo laborioso
de ver siquiera el color de lo que en breve pondrá luz en el
/entorno
porque habrá una armonía fugaz -libre de toda voluntad-
en el despliegue de este cuerpo con temor
porque habrá una armonía fugaz -libre de toda voluntad-
en el despliegue de este cuerpo con temor
que todo lo que mi lengua roce sea dulce
cuando deje atrás esta casa estrecha a la que no volveré
a la que por instinto ya no puedo volver
que el viento me acune soplando a favor
que resulte suficiente
el aleteo
se precipita nerviosa __lejos
mientras abre esos colores increíbles
no lo sabe pero se escapa
como si pudiera
con un ala rota cae blanca
desvalida
roto el cuerpo
no encuentra ni da
se cierra sobre sí
no era un descanso quedarme quieta
pegar las alas al cuerpo
dejarme
el polvo brillante que caía
en su mano él
lo devolvía soplando -suave sobre mí-
quedándose con algo
siempre
después el revuelo
el revoloteo
un paso más en la transformación
a veces el hombre de ojos tan oscuros
crecía, se proyectaba inmenso
en las sombras del cuarto
y me miraba
yo creía que era a mí a quien miraba
a quien decía que debía ser otro mi destino
la amenaza del rayo hiriente de los ojos
del hombre
pendiente de mí
que decía quererme (las alas amarillas, el cuerpo entero,
/la cabeza)
la asfixia
las palabras cerrándose
el sentido que la oscuridad en él tramaba
las palabras cerrándose
el sentido que la oscuridad en él tramaba
*
ganarlo para siempre que no termine nunca este poema”
Marosa Di Giorgio
si me jura que no es una red dejo
de dar vueltas en redondo
le escribo el mejor de los poemas
uno que pueda leer
si su intento no fuera descifrarme
el misterio sería otro
lo incluiría
lo frágil no resiste la presión
la presión
-frágil-
no moldea,
fuerza lo quebrantable que, como puede, se escabulle
se mantiene fuerte
ver textos de Vanesa Perelló en el motivo es el poema número dos
3 comentarios:
mariposa agua viva, por naturaleza
Anónimos no, por favor, no.
derrocha melodía, cántico y tonalidad
como sea, gran historia
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