jueves, diciembre 22, 2005
lunes, diciembre 19, 2005
Los autores: Sus motivos
Ioana Catsigyanis: Diamantes diminutos sobre una pantalla negra
Sol Chevar: ¿Dónde irán esas canciones?
Diego Correa: Nada de besos, me haces un favor
Franca D'alessandro: Fue en Valeria del Mar
Guillermo Dávila: Aquel mágico laboratorio
Nicolás Domínguez Bedini: Cuqui: no soy celoso pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo
Hilda Fernández: Otras formas para la ternura
Lucía Gonçalves da Cruz: Hay animales muertos en el freezer
Gustavo Gottfried: Un rastrojero bajo el sol
Guadalupe Muro: Arrastro piedras con entusiasmo
Daniel Oblitas: Dime Satanás qué ofreces por mi alma tierna
Joaquín Oreña: ¿Qué harás con tu temporada en el silencio?
Vanesa Perelló
Silvana Proto: Réquiem para un gato y otros poemas
Damián Ratti: Naufragio
Martín Sánchez Ocampo: Con la luna como referente
Gabriel Simone: La bailarina y el pescador
Mariana Suozzo: Soy muy joven para morir de angustia
Mario Torres: Naranjada
Martín Vazquez Grillé
Federico Villalpando: El rostro del prócer
Juan Xiet
domingo, diciembre 18, 2005
Sebastián Bruz: 0,002 mg. de polen
Ars poetica
es esa luz de enero o una hoja
que al caer recorre el cielo
y es perenne en lo blanco
es el cuerpo recostado en los espacios
donde descansa el sentido
-I-
¿en tal caso, argumentar
_______de que serviría?
¿Qué páramos yermos recorro
_____con qué pulmones
__________qué piernas uso?
¿será siempre buscar encontrar
el desengaño?
_ ¿y este no buscar nada
y encontrarme
_____ más hueco, más humano,
será la forma
_______ del encuentro?
ahora solo estoy mirando una nube
_______ y un árbol,
y un gorrión que pasa del árbol
_______ al cielo,
_______ como si nada.
-II-
doy mi don, todo
lo que no tengo
el hilo sedoso
¿a qué todas las cosas dadas
al martirio y la pasividad?
doy de pleno
lo que no tengo
(como hojas de aromo
rozan mi rostro sus caricias
al caer el viento las levanta y vuelven
a acariciarme)
mi cuerpo sudado agradece
y cede
-III-
como un pequeño fósforo
raspado contra esa superficie
marrón anaranjada estalla
tu sonrisa.
¿cuánto tiempo fuimos marsopas
o coatíes o gavilanes?
¿hace mucho éramos monos?
la Palabra es una caricatura miserable
lucecita transparente
nos delata, deseándonos
las manos revolviendo el aire
para que no sea tan puro
fósforo encendido
como gotas
como migajas y migajas de tanto
¿esas luces que se asoman
del sur, trepan y acicalan
con asombro nuestros cuerpos?
-IV-
trescientos
o más, un poco más
-No me mentís
pasaba una lucecita tenue
de vez en cuando
¿dónde estaba?
pasaban trescientos
o tal vez más
de esos pequeños pinchazos
-No te mentís
náuseas un poco y agua
-No mentís
pasaban esas lucecitas
del encuentro, de esas
que se prenden y se apagan todo el tiempo
como los pinchazos
mentira la contunidad.
lucias 0,002 mg de polen
en cada hoyuelo al reírte … las hadas que te rodeaban
estornudaron
mentira la consistencia entera
los ojos
la mirada
el azul: yo
-V-
Sobre cada pequeño fragmento
del discurso.
Un solcito de lata de bronce.
Uno: la prístina sucesión
Dos: el antojo de antojos
Tres: sucesiva la savia, la vida.
Ojos.
Sólo ojos.
No hay otra cosa que ver
no hay otra cosa.
Tres cabecitas inclinadas sobre el trazo juguetón, bic.
Uno: puente al ocaso
Dos: como manchas sobre la ciénaga
Tres: cala de mármol, de flores
Ojos.
Temida sucesión
de sigilos, de soles,
de armonías.
Uno: ronda la tierra
Dos: alameda de fuego
Tres: el día, la noche, su ausencia
Casi una danza
Una enamorada sucesión
la aceptación:
el ir viendo:
doblemente niños
¡Nada es espejo!
Daniela Camozzi: Quise bailar sin coñac y casi lo logro
De pronto percibió
una sabiduría inasible.
La idea era tan perfecta
que cuando quiso decirla
no pudo.
…
Viajé toda la noche:
ahora te busco, adormilada.
Me rasgo la piel
como si fuera de otra, pienso
en tus párpados vencidos
y en los días que nos esperan.
...
Hasta ahora
nadie supo ver
el collar de cuentas transparentes
que rodea mi cuello por las noches.
...
¿Qué fuerza novedosa
mueve a esos girasoles
los hace desafiar su ley
mirarse unos a otros
romper filas?
…
Tu reflejo en mi cara
empezó a cantar
y la máscara
que creí tan firme
se desprendió
revelando esta piel.
Quise bailar sin coñac
y casi lo logro.
Por suerte el espejo
no mostró la caída.
Ilusión de que fueran
dos pensamientos.
Pero sos yo
en mis invenciones.
...
Un destello se mueve
las olas, al retraerse, me arrastran
con rumor de papel crepe.
Ahora vuelven despacio, suaves
hasta que sin aviso enloquecen
y me dejan patas arriba, estupefacta
cubierta de algas trituradas.
...
Veo tu forma de dormir
al cruzar en tren
campos de girasoles
que también a mí
debieran maravillarme.
Los demás fotografían viñedos
paredes ocres, puentes.
Disimulan quizá
y en realidad lloran
como yo, con los ojos cerrados.
ver textos de Daniela camozzi en el motivo es el poema número dos
Ioana Catsigyanis: Diamantes diminutos sobre una pantalla negra
Ars poética
Esta canción que es mediocre y nadie la escucha,
esta canción a la que no le preocupa si gusta o
no, esta libertad de recostarse sobre la pobreza
y de gozarla, enteramente propia.
*
Estoy acurrucada
y un frío glacial
me sopla
al oído.
*
Aquellos que hablan y se avergüenzan
de su acento, que piden socorro
y no hay quien lo traduzca, aquellos
que son dobles, que tartamudean su
nombre, aquellos que son abandonados
por su lengua, que son extraños en
todas partes, para aquellos no es
posible el movimiento irse, volver
son pasos falsos.
*
La piel roza el terciopelo,
lo oprime,
la savia liberada tiñe la superficie,
el pétalo emprende su caída.
verso reverso
verso reverso
se estremece.
*
No poder decir lo que va a venir,
es eso
lo funesto.
Sigiloso,
comienza a respirar en mis espaldas,
me vuelvo y lo acaricio,
indefensa.
Son esas cosas,
las que me amordazan.
OJO
Bola que flota
brillante
suspendida
en la pantalla blanca.
Salta al extremo,
y emprende, grave,
el trayecto hacia el
ángulo acuoso.
Súbita,
vuelve al centro,
pez que boquea
contra el vidrio
y espera.
¡Intruso!
Aleteo neurótico
y afuera.
Diamantes volátiles,
diminutos,
sobre una pantalla negra.
Se moja la bola,
inunda y
repliega
para
engendrar
una ola gigante que se extiende sobre la playa.
Sol Chevar: ¿Dónde irán esas canciones?
Ars poética
Imaginemos que una hoja
se ha caido
en la calle de los remolinos
y juguemos con ella
*
El árbol se retuerce
al vaivén de los vientos
los pastizales silban
como gaitas desafinadas:
sus resonancias se diluyen
entre el croar de los sapos
un pez surca el cielo
para hilvanarlo con el mar
- Quizás más tarde – me dice
sus labios de metal tambalean
mientras sostiene un trébol
haciéndolo girar
entre sus diminutos dedos
de porcelana china
Una hoja se desprende
y cae.
*
Los aviones descosen el cielo
y tu ventana no tiene ojos
para volver a ver
anoche escuché al viento deslizarse
entre viejos colchones
como una niña vestida de virtud
para que le cuente tus vidas
que jamás volverán
lo que no es
se cree palabra
y vuela
a través de campos minados
Ayer acaricié tus cabellos,
mentí como siempre
Un conejo atravesó el jardín
y todo fue blanco -
*
Una mujer se acurruca en mi cama
más pálida que la neblina
de un caño de escape:
soy como un fantasma
enredado entre sabanas y recuerdos
de chica tuve un gato siamés sin cola
con ojos bizcos de cazar pelusas
y cuando se le cayó la cabeza
por el hueco del ascensor
las pulgas invadieron mi casa
Tiritando sin frío
envolvió mi silencio con sus palabras
y el viento sopló
llevando consigo la noche
*
Pensando en el aleph de Borges
me regalaste una canica
como quien regala el mundo
Mientras yo nombraba cosas
vos escuchabas y olvidabas
te dije - Colón tuvo hambre
y se comió su huevo duro
ahora navegamos
sobre un mar de leche -
reímos,
tu sonrisa era verde cactus
y tus dientes tenían la fatalidad exótica
de una pantera rubia: así eras
así y la luna de oriente
por eso escondí tus recuerdos
en una maceta pintada de azul
y salí a la calle
el ruido seco de las máquinas
rimaba con tus ojos
*
Las cosas están ahí,
en el mismo lugar de siempre
serenas e inertes
pero de pronto viene ella
y lo desordena todo
va y viene como si lo que quisiera
estuviese en algún rincón
escondido con las medias sueltas
y las colitas de pelo
- El mundo está lleno
de sinsentidos- dice
sus tacones
resuenan en la madera.
*
Contemplo la noche
y navego sus ilusiones
el pasado está enterrado en mi jardín
y habita en ninguna parte
canta una ópera
que rueda por las escaleras de la historia
y resuena en el mundo
¿a dónde irán esas canciones?
El cielo parece un telón mordido por polillas
con agujeros que traslucen el día,
algún cometa
nos muestra que nada es eterno
y que todo se dirige a otro lugar.
Diego Correa: Nada de besos, me haces un favor
Ars poética
En busca de la frase perdida, Javier
pasea su bicho por la plazoleta¡Basta de entender todo!
el rocío en la tarde
los verdes troncos deshabitados
las hojas teñidas de amarillo
por el ladrillo sobre el poblado
me asombras por la gota de belleza
en el océano de la miseria
no soy el dueño de mis versos
por más que trate de poseerlos***
Los tambores suenan
con ritmo incesante
y demoledor
ahora tu aparición campante
única.
Mientras alisaba el negro pelaje
con tu mudez
“el mágico animal vive en la actualidad,
en la eternidad del instante”
tú también eres apariencia
a pesar
de ver el óxido de aquel tubo
corroído por las ratas y el paso del
tiempo.***
El brindis de miseria emborracha la plaza
ante la mudez del sol
_________no hagas nada diferente al resto
_________guíate por lo memorioso.
las hojas intercambian disparos de fusil
y tizan la ruta devuelta
intento titiretear las altas cumbres
pero su metabolismo me supera***
Constriñe la realidad
doble filo de tu juego
“no nos encantes con eso”
pausa necesaria
a esa celda intrépida
_______ ¿Qué dice él?
el papelito en la puerta
marca la salida del cliente
¿Estás o no estás?
mira como ocupo tu cama
y qué cómodo es el sillón café,
me disfrazo de gitano
cuando las gotas entran en tu lecho***
María hace gárgaras en el cemento de Av. Corrientes
la inteligencia te persigue pero tu eres mucho más rápido:
________ “usted está violando al decreto 1972/01
________ hijo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
________ al traer a cagar a su perro-hijo a la puerta de los vecinos”
María ríe.***
Los labios remojados de amargura
(que implica la solemne amistad de divas diabólicas)
______________Tus labios embalsamados y solos:
(Pero quizás se encuentran acompañados por la densidad
de la niebla): El personaje encarna la inmortalidad de
aquellos enanos de la suprema provincia: (sin que se pueda
penetrar un solo agujero):
Cansada y con los ojos separados (como los gatos de la señora
Rita): (Ellos hablan tan bien de ti)
La esperanza de mi dólar, ya no encuentra ese recóndito
rincón de tu cuerpo: (para chuparlo, tragarlo y volverlo a
lamer)***
Inocente soy al creer
en la pócima secreta
dada cierta (in)experticia
¡Qué arrepentido estoy!
Acaso se trabaja con la
curvilínea civilística
La ambigüedad de tu ser
arrastra las nubes hasta su
___Clímax
Perdóname por ser,
___excúsame por creerMinotauro
La destrucción masiva
de la carne
trapos arrepentidos
de tanta labor
_______inconciencia.
desprendimiento de lo
inmaterial y
el karma puro
te eleva en el laberinto
de la mitología griega
¿Quién soy? ¿Cómo soy?
“Hay algo de nosotros que
no nos gusta”
el epicentro del sismo
fue dado por lo irracional***
Soy mucho para el que
me cree
____ (Creo personajes)
¡Piensa!
toma partido, por favor.
Guía, cada re-lector elige
¿Sur o Norte?
Discordia de ambos linajes,
criollismo y costumbre
de su memoria
***Nada de inundaciones de profundidad
de extraños,
ni manifestaciones extravagantes
bambolear es lo único que nos queda
tras el ornamento inútil
¿Para qué tanto?
Insuflo todo lo que dejas alrededor del jardín
____________________ feliz por lo demás.
Nada de besos, me haces un favor.
Es inefable, lo creo así porque conocí
el musgo amarilloso de aquellas esquina
aunque no me lo permitan,
fatídico al grado de ser infortunado
¿Es eso lo que buscabas?
¡Es eso lo que buscas!***
Me fuiste a buscar
explicaciones de viuda soltera
la superficialidad de la distancia
tarde violeta de aquella
playa y
el cuarto que no da respiro
“Eres un ignorante”
la boca piensa de aquella
muchacha empedernida
profiláctico inundado de
orificios de angustia
copan el morro
de insatisfacción
Franca D'alessandro: Fue en Valeria del Mar
El tobogán está exactamente en su lugar
con sus tres patas tensas____y al final el colchón de arena
la figura pequeña
_______________aún ahí
sin confiar en la gravidez atenuada
vestido con florcitas fruncido a la altura del pecho
vestido expectante___pronto a dejar la estela
brazos extendidos___a la espera___insuficientes
___________________________tratando de abrir camino
________________________ _ con miedo de su miedo
___________
hojas en el pasto
troncos verticales
y en el fondo
_el tobogán zancudo
_____________tal vez no era lo suyo
Fue en Valeria del Mar
parecía muerta la mujer
___________________pero igual caminaba
él
_______________con mirada de león malhumorado
con un objetivo___o quizás dos______________
no parecía entender__ más que vigilar_________
____________________
__
dos perros de párpados caídos atados________________
_______________a la entrada del pequeño almacén
mucha penumbra___ y el mar tan cerca
_______________
_______
las plantas alineadas en los bordes de un patiecito resquebrajado___________________
_____________florecían aburridas a pesar del murmullo del mar
la mujer parecía muerta y caminaba
Como el aire matutino va_______________________
_____________________discurriendo con la vida
_____________________que no le evitó pesares
y construye ventanas grandes para ver
barcos educados que no atropellan colmenas
habla de abuelos y cuatro niños que salieron a buscar pan en frente
_______________________del otro lado del océano
el pescado lo tenían___lo tomaban de las olas___
desde entonces, hace de toda agua que camina su confidente
es simple y claro como un amanecer
acaricia niños___construye casa de muñecas__ y es sordo de una oreja.
Empujando el carrito
no sabe donde ir
_____________pero lo disimula
su mujer , detrás, le cree poco
______
________________________
un mundo muy grande____un bebé muy chico
la sonrisa lo delata
flaco__los movimientos de la cabeza a un lado y otro
y en el caos hace como que sabe
su mujer lo sigue con pocas esperanzas.
Mi muerte espera
____
_______________________ hasta que
_______el gran biguá
_______________sudoroso y con gorro negro
__________________________________se pose
la piel espera
y que espere la muerte
_________________que no llegue antes
que la decadencia del cuerpo no ocurra
_______________________antes que él se pose. _______________________
Difícil de ignorar el agua de sus ojos
esa desatinada claridad
_____________________de un mar sin brújula
___________________________________________
y acaso sólo sea un azar genético
__________________________o quizás mapa del alma
pero cómo no amarlo
_________________si lleva el agua en la mirada
Necesidades y pudores que impiden mirar
________
¿él entiende? ____ yo no entiendo
_________________________________
hijas con padres pudorosos
__________________son hijas sin padres
madres a la vera de necesidades urticantes
__________________hijos mojados en lamentos
yo no entiendo
tan guardado el amor
¿acaso cuando vuela es torpe y atropella?____________________________________
y con sus alas calentitas ¿no abriga lo urticante??________________________________
urticante la ortiga____urticante el salmón
urticante la espalda que froto con amor
urticante la espalda que froto con pasión
_________
pudor pudoroso del pudor
pudor de las ánforas caderudas
pudor de las copas de champaña
pudor del crepe georgette que se apoya sobre las caderas de las hijas
________________que crecen y adornan el jardín
pudor de tocar el punto justo de la esposa_______
______________que calienta la cama del hogar
yo no entiendo____ ¿quién entiende?
tan guardado el amor.
ver textos de Franca D'alessandro en el motivo es el poema número dos
Guillermo Dávila: Aquel mágico laboratorio
Ars Poética
El hombre asume los hilos, en la tela entretejida de
hilvanes subvaluados, que cruzan en bandadas migratorias
siguiendo meridianos, con varias zonas de descanso intermedias.
mascullando
globalifóbico contra_____
globalización_________________________________
mecabió mecabió__
mecabió mecabió mecabió
mecabió mecabió mecabió mecabió
muros a la calle_________________
páramos en el quiosco
varios chabones________________
dos motoqueros_________________
la bardeamos
te guglié y no te encontré__________
no existís__
________________
bohemios bourgeois__________
____bo_ bo
mediodía
en los aledaños de setiembre
desde el patio interior un chiquilín
si soplaba el viento ardiente
arrastraba al ángulo luminoso
sus juegos: langostas grandes, ásperas
y sutiles, ingrávidos panaderos
de aquel mágico laboratorio
con brujuleo de rumbos entre
semillas o estrellas
la mina
los socavones fascinan
peregrinos de sueños enfrascados
en párrafos lugareños suplicantes
distinguidos con bastardillas
por incurrir en áreas nuevas
suben recién extraídas
saben de proyectos excluyentes
minerales y ganga
fascinados
sabiduría
lentos movimientos
de alfarero antiguo
golpeado metal al rojo
surge un modelo sabio
archipiélago luminoso
de un país inválido
color dinámico
la cuesta empinada
antiguo horror
lavado de escorias
ver textos de Guillermo Dávila en el motivo es el poema número dos
Nicolás Domínguez Bedini: Cuqui: no soy celoso pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo
A veces, al caer la tarde, el viento lleva su mirada hacia lo lejos
más precisamente hacia un muro rocoso
donde sucumben las personas que nadan perrito o flotan panza.
El mar es inmenso sobre lo ancho del mundo
mira un envase plástico vacío de gaseosa La bichy ahora
y se pregunta: ¿Por qué nada resulta como esperamos?
...
Una música que le resultaba familiar
en el final de una película
lo hizo añorar sensaciones que creía extinguidas:
tardes de invierno con café con leche espumante y canciones
que abrigaban un hogar.
...
Tiene un gusto salado de mar en la boca
empacado por la vaga promesa del año entrante.
La mística de la juventud fue un maquillaje
colocado sobre las arrugas de lo que ha seguido envejeciendo.
...
En la calle el sonido de una flauta, música vieja
tiene cientos y cientos de años.
La música es aún más rara que el amor.
Esta es una canción de amor para una era
en que las casamenteras son computadoras.
...
Escribió el nombre de ella con todo tipo de aderezos
en un local de comidas rápidas
dentro de su hamburguesa con lechuga y tomate.
Era un hombre docto científicamente.
...
Tanta tranquilidad resultaba sospechosa
la torta del casamiento de sabor vinoso subía solitaria por el ascensor
la gente degustaba nuevos chocolateados
y los tres pomeleros de la residencia para fiestas recibían azotes del temporal
como una época feliz salpicada de momentos de tristeza que no son tan tristes.
...
La ducha y demás higiénicos menesteres vivificando día tras día
ecos de cantos montañeses: Está cansado, se le imponen los pies.
...
La hiedra, el bramido del viento, la cortina mosquitero, cuadratura de vauquita regordeta
bajo parasoles imbuidos por familias con tornillos flojos por ahí.
...
El mar tenía para los impresionistas una atracción irresistible
idéntica a la novia que quiso al quiste como la mejor prenda de su armario.
...
Brisa del Atlántico
Extraño el color violeta metalizado del envoltorio de los alfajores Havanna de fruta
y de los alfajores de nuez- recubiertos con chocolate blanco-, la nuez en el centro.
Cuando Havanna era un producto cien por cien marplatense
las empleadas no usaban uniforme de Boy Scout como ocurre ahora
y el amarillo de las cajas con doce o veinticuatro alfajores concordaban
con los versos de John Milton en El Paraíso Perdido:
Tú, sol, ojo y alma de este gran mundo
Hoja de saldos
Hubo un día que mi abuelita Carmen me dijo: ¡Qué lindo quedas con el pelo ondeado!
Esa misma mañana al mirarme de soslayo en un espejo del subte, comprobé que tenía
melena digna de poeta simbolista francés de siglo y medio pasado.
Remontar el bolo impersonator en disposuitque
Mis longos cabelos llegarán a su fin
tres mechones en plan rasta sugieren el paso por el barbero.
Este invierno es ideal para reanudar la visita a la nutricionista
el chocolate con churros de La Giralda caló hondo en mi estómago en ayunas
-hipnotizado por el neón de letras verdes: submarino, sandwiches, toddy.
¿Tenet liquores amarunt?
…
Ingreso desastrado al club de madres
donde las línguas foram calendas y joyas de la cantera.
Una honrosa bien hechora aspirabat purpureumque o savia petebat heu! heu!
lympha, non ego, como gaivota zurcida al corrente ano. Sue cabelo al vento
longos corpos novos da época.
Pizza Capricciossa
Un hombre de vieja estirpe
la importuna
con sus herramientas afiladas
el salero arriba de la mesa.
Mate expresso Cass-Boss
Pericia en la lucha contra estados holgazanes
la voz del club de oyentes
lectura en alto rango poético de versos para iniciados
misal de laringes: taller.
Nos apalearon aluzinajes chamuscados y el cóctel con mini brochettes, pinchos de pollo, una bandejeada de dulces y champagne a discreción, a la espera de las sirenas
Si en la mitad de la noche, nos despierta un olor de incendio...
será por culpa de un cortocircuito provocado por el alargue de la amoladora
que compramos en el mayorista de herramientas
donde olvidé buscar cintas de todo tipo.
Es una constante mientras pasamos la vida juntos
asumir una realidad muy severa: A mi se me queman siempre los aparatos
y en cuanto a nuestras peores pesadillas
las mamaderas trepan en punta.
Sería fantástico inculpar a nuestros exóticos vecinos adolescentes
por lanzar un habano de sus padres en dirección a tu camisón nuevo
sin que llegara a destino
provocando una chispa en el delicado escobillón de cerda
que dejamos acostado en el piso de madera de la habitación
con las ventanas entreabiertas...
Cuqui: No soy celoso pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo.
Frío de noche con cartón corrugado
Ya no siento añoranza por lo que fui alguna vez
compraremos helados en una noche helada
con el afán de seguir rimando
las joyas preciosas saqueadas
en caja de seguridad bancaria para un robot espía dañado por bazucas.
Prohibido hacer intervenir al recuerdo
A la hora de escribir siempre hay una ventana abierta
por donde entra el aire
en la fuente de los pesares.
Viejos adoquines cambian por el bienestar del peatón con celular. Recordá tu secundario apagando la cerilla del cigarro dentro del inodoro de un baño ajeno.
Siempre creí más trascendentes los días de elecciones
estar parado con el documento en mano haciendo fila en la mesa que me tocara votar
que cada aniversario de cumpleaños a punto de soplar las velitas y pedir los tres deseos.
Mientras el presidente de mesa canta el apellido compuesto y el acceso al cuarto oscuro
es inminente, uno puede percibir el rancio aroma de las escuelas estatales
es como si de pronto el caballito de batalla sobre educación y futuro del país
que tanto escuchamos hablar o leímos en el periódico
nos detonara en la cara...
ver textos de Nicolás Dominguez Bedini en el motivo es el poema número dos
Hilda Fernández: Otras formas para la ternura
ars poética
a la hora de decir
no siempre funciona la sentencia
el camino más corto
todos los senderos incluyen los atajos
y la meta es
lo que menos interesa
en la oscuridad
no puedo reconocer mis pasos
pero hoy no tengo miedo
si me despierto en la mitad
no voy a tocar una sola pieza de este juego
todo se diluye menos la nieve
casi amanece
pero todavía las letras
son blanco sobre blanco
¿y si te quedaras esta vez?
podríamos armar un adiós distinto:
una playa helada
dos extraños
todo gira
cómo hacerse escuchar
en el hueco de una luna nueva
nada es más cierto más oscuro
dibujar con la yema del dedo una pregunta
caminar hacia el centro
capturando luz con el puño cerrado
es posible
que el tiempo pase y
las hojas amarillas
caigan
otras formas para la ternura
a la hora de la siesta
cuando las sombras son más cortas
y sólo el limonero nos cobija
el mundo es un globo de aire
que tu respiración ensancha
y el paisaje
una mesa servida por el asombro
yo sigo creyendo
que para dormir te bastan mis historias
y me siento descalza
cerca de tus sueños
no es viento
algo más sutil se desata
como un suspiro inicial
que alguna boca exhala y
sumado a otras corrientes
se vuelve brisa
urgente sensación de alivio
en una tarde donde nada
tiene el coraje de moverse
la sombra de las hojas
proyecta la misma estática visión del suelo
_________la misma aplastada dimensión
en el sueño
alguien ataca se defiende o corre
porque mover el aire es tarea de gigantes
el verde baja y se disuelve
en la humedad de las rías
algunos caracoles atrapan la brisa
y nos devuelven olas
a quienes prestamos oído
el tiempo pasa lento
y el agua se espesa
una pulpa de aire atrapada
se eleva y estalla
en las casas de la orilla
todas las ventanas se abren
pero antes de los grillos
el pinar sigue quieto
lagartijas en un sueño
comieron naranjas de la copa del árbol
y ahora parpadean sin sed a ras del suelo
corren sobre la dudosa arquitectura del terreno
porque para sus torpes pasos
cada playa es un desierto
donde el tiempo suele detenerse
la última vez
vi a la montaña tragarse hasta el eco
de una formación ferroviaria
pero la escena no termina
incluso la luz se vuelve espesa
siento que siempre estuve acá
con los pies sobre la tierra
¿y si tuviera que aprender a caminar?
mejor tararear una música
y fingir que bailo
de regreso
como si pronunciar mi nombre fuera
una espiga verde
una hoja de acero dulce
agua dulce
suave como una música
de notas redondeadas
se deja beber de a sorbos
tragar el agua dulce
______________alivia
y la sed cree poder saciarse
con una melodía líquida
a veces
cuando llueve
la luz transforma el agua en ruido
cuna de agua que se mece líquida
y se duerme en la leche
en la canción que es manta
de vocales abiertas por la boca
peces que vienen a beber
del mismo pecho
____________el agua blanca
se resbalan por la líquida
superficie de la piel
translúcida escama
ojos abiertos y vocales
sostienen la misma nota
y vibran entrelazando el aire
moléculas ajenas
como dos gotas iguales
agua de pozo
eco de oscuridad remota
el agua es alimento
suave miga armoniosa
que viene a calmar el hambre
en los ojos abiertos de la espuma
quienes tienen sed
saben cantar la música del agua
que atraviesa sucesivos puentes
de una a otra melodía
_______________siempre nueva
_________________________siempre por agotarse
ver textos de hilda fernandez en el motivo es el poema número dos
Lucía Gonçalves da Cruz: Hay animales muertos en el freezer
Hay animales muertos en el freezer
La narcosis del discurso anuda su cordel
sacraliza el aquelarre de los cuerpos
ya sin ritmo,
el aleteo de los labios se sumerge en el letargo
de la muerte del verbo
algo se abre paso entre mis ojos
y me mira,
horrorizado
arrebato de razón:
lo nombro
y no lo mato
***
"Hay animales muertos en el freezer"
respondo.
Me dice que la carne salió desabrida, sin sal
y una mueca verborrágica,
deslumbrada en el silencio de lo que no debimos callar
grita que su presencia
es viento arrebatado
que el azar de un nombre
y la certeza del vicio
no aquietan
***
Renuncio a mi cuerpo,
acróbata del consenso
una célibe pausa absuelve al deseo
las manos desatienden los bolsillos
y se abisman,
enajenadas
al capricho de lo irremplazable
recuerdo a la gitana que maldijo este silencio
lo grito:
y no lo salvo
***
Puñado de sal
polvo blanco, como el rouge del deseo
antídoto cuando el mar es veneno
viola lágrimas
momifica rostros
galopa sinrazones
sabe a culpa
arde, no quiere mentir:
todo antídoto no es más que otro veneno
***
Resiste, me dijo, al mandato de lo intrascendente
sucumbe al embate preciso de la impaciencia
revelate al abrigo tímido de lo prometido
no entendí
¿por que es desdeñable la derrota?
empapelar los espejos con tus ojos
cimentar la sutileza
en la arquitectura nómade de lo que ves en mí
es el carnaval de la desobediencia
Gustavo Gottfried: Un rastrojero bajo el sol
ars poética
se dibuja en movimiento
y busca lo puntual
como una aguja ciega
es ella en verdad
la que borda su trayecto
en el paño liso
litoral
los árboles se acercan
al río en la crecida
¿quisieras que esto sea más fácil?
la arena tiembla bajo nuestros pies
quizás, un día
ya no recordemos lo que nos detuvo
trato de no ver
como se va degradando
se transforma en cuero
el amigo del hombre
en un momento dado
recibimos un regalo
hecho con un hueso nuestro
pedernala León y Fermina Gottfried
un niño es librado a la extensión
por los dioses que
en un silencio colonial
escriben la historia
con un rastrojero bajo el sol
del mediodía
como el agua que duerme
en el fondo de un pozo
algo en mí se resguarda
y se pudre
nada lo alimenta
y rumia hasta mancharse
adormilado
confunde lo que cuece
con el mundo
las bufandas que se pierden
terminan en un bar al que voy los martes
la semana pasada olvidé la mía
y hoy tuve que reconocerla
como a un muerto querido
la noche se adelanta
y hace frío
felicidad
_____por qué?
el propio calor
abriga
el sol cae
y el texto queda
en la oscuridad
¿qué es un texto en la oscuridad?
una piscina aún no tocada
el agua tersa y tibia
en la estación de servicio la gente
no cree que deba guardar las formas
se cambia las zapatillas
fuma a rabiar
repasa sus compras
abre los paquetes
lee los envases
habla fuerte al celular
se ama ______se va
se olvida
la ropa y las cabinas
son transparentes
los baños hieden
la cajera trata mal
el diario se va desintegrando
creo que tengo ganas de estar en casa
hoy quise hablarte
me atendió un contestador
en el mensaje dejé
lo que sentía en aquél momento
la colina
hay algo abierto en mí
nada puede sellarlo
tu mirada sin embargo
busca un cielo que no puedo darte
trazás en la colina una sombra
oscura como la alegría
te mandé una imágen
lo primero que ví
al despertar
espero que hayas entendido
porque yo
no entendí nada
ver textos de gustavo gottfried en el motivo es el poema número dos
Guadalupe Muro: Arrastro piedras con entusiasmo
estoy leyendo tu antología por primera vez
otra vez
vadeo el valle de la mañana
cuelgo la ropa húmeda
y mientras realizo la ceremonia del mate
mastico tus poemas cocidos con leche.
recuerdo esa noche, que lo llamamos a Parra,
cuando encontré su carta en tu biblioteca
y nos recibió con vino y castañas,
y brindó
sin tomar un trago
porque era alcohólico,
como Alcalde, como Neruda,
como Teillier que me trae recuerdos
de otros poetas, otros hombres
leidos muchas veces antes, con las manos juntas entre pecho y pecho
apretando una piedra en la boca del estómago
y con los dientes llenos de arena
en la penumbra del bosque
en la risa vieja, yo me iba
chocando de camilla en camilla / de árbol en árbol
cada escalofrío sonaba como si abriera el cajón de los cubiertos
y tenía los ojos prístinos
de animalito conmovido
y sentía sus ojos en la nuca, olía sus ganas y dejaba que juegue
mientras mi pelvis golpeaba hacia abajo
con la regularidad de las olas grandes entre las pequeñas
¨ quiebra pequeña quiebra ¨ susurraba
tenía un libro en el bolsillo y me pedía que se lo lea
aunque mi voz era una tela gastada, al desgarrarla yo podía
ver campiñas a trasluz
(tal era mi optimismo)
cada verso en la garganta era humo negro de leña de chimenea
opacaba la luz, como atardeciendo el consultorio
y la noche negra se vio más negra
pero me quería bien.
Gianuzzi murió este verano
un día antes de que te visite,
con el primer beso me preguntaste por el difunto, aún caliente
gozaste mi llegada tarde a la contemporaneidad,
me invitaste a la taxidermia
y cada poema fue un pétalo
-perdón por lo fácil, pero así lo sentí hoy-
El agua hierve y en la taza
el saquito de te tiene su primer orgasmo
mientras escribo
hago el intento de ser lo que leo
descubro tus plagios
publicados
nadie lee amor, nadie lee...
vos y yo somos los únicos
todas las noches, para poder dormir
con el mismo gusto infantil y demoníaco
que dan las contradicciones, las películas porno y los helicópteros,
los destellos altruistas en que te encuentro infraganti y
el cariño malévolo que me tenés, la evasión al deseo
del montañés que ahorra para la tormenta sus provisiones
de chocolate, poesía, sexo, marihuana,
me reservas para tiempos peores, mi buen samaritano…
son muchas las montañas que no subimos juntos
porque me das vértigo,
excusa infalible de mis pies vagos, de mi mente vaga
aunque
tengo cierto instinto de alpinista, la duda ante el risco
cómo sonara mi cuerpo contra el suelo final
lo que nos preguntamos todos,
yo no me animo, me arriesgo
conservo algunos cabos sueltos, la habilidad entrenada.
Quedó tu antología abierta sobre la mesa toda la tarde
junto a la ropa seca para guardar, la lucidez
que me vuelve cada vez, más oscura
(cuando estaba en el secundario mis compañeros
creían que escondía algo)
siempre elijo esconder algo, alguien como vos
una antología de poemas, una selección de canciones
arrastro piedras con entusiasmo
cierro/ junto rodilla con rodilla
acurrucada en un rincón del cuarto
alejada del temblor químico del cuerpo, está mi ropa
él toma las medias y hace pasar un pie por cada una
me mira con miedo/ los ojos enjaulados/ pregunta si duele
claro que duele, nada es blando
por más que excave estará en la superficie/ siempre
podrá abrir la carne, cobijarse
pero no ocupará otro lugar que no sea el suyo
continúa avanzando por mis piernas, aferrado a las medias que estira torpemente,
me lleva a pensar que la vida será cada vez más fácil/ más simple
mis músculos hechos una trenza persisten en la quietud /estremecida
atrapo cada cosa que este al alcance de mi lengua/ la hora, el clima, los fármacos
las oraciones, vuelan en torno a mí como moscas: me producen un asco
de uñas largas que rascan el cuero cabelludo/ ruido de insectos calcáreos
contra la lámpara, olvidada en la noche: parezco poseída
él no ríe / en realidad yo tampoco: estoy en el exterior de mi cuerpo y no hay,
no hay ranura/ estoy afuera, sin llave, necesito romperme… entonces
él sella mi boca con un beso duro, de piedra, de lápida/ un movimiento seco
y termina de vestirme: el algodón, la leve presión de los elásticos
en la ingle, marcan un anhelado punto al final
de la infancia/ le hablo de las enfermedades alegres de la infancia
busco distraerlo mientras espero que mi cuerpo escupa lo que tiene que escupir
y podamos irnos.
Ver textos de Guadalupe Muro en el motivo es el poema número dos
Daniel Oblitas: Dime Satanás qué ofreces por mi alma tierna
Aplastarme contra el suelo
Ponerme entonado
Me niego dejar mi ramita
Mi sombra
Colgado aquí
Me columpia el aire
Y los rayos me acarician
Espero nunca conocer los dientes
Ni los jugos gástricos
Prefiero ser podrido
Que mordido
Nunca me suelte
Con ese aspecto troncudo
Sé que te duele dejarlos caer
No te preocupes
Yo no dejaré que me arranquen
Me conservaré agrio
Te acompañaré en las estaciones
Y a los que vendrán
Les enseñaré a no madurar
*
los vidrios de mi ventana
todavía empañados
el vapor que saturó mi madrugada
evaporación de sus salivas
causa de la excesiva frotación
una vez tibios volvían a lamerse
veo cómo se contraen
mientras juegan al columpio
cada vez quieren llegar más alto
no miden ni su peso ni su espacio
remueven su materia
sacándose con los dientes las ganas
*
Clavos atravesando mi palma
me unen a la madera
mis dos pies unidos
por un clavo
me alejan del suelo.
El martillo castigador
Moviéndolo el brazo de un hombre
Que no sabe lo que hace
Recuerdo el árbol de la pradera
Solía ponerse hermoso en otoño
Lo conocí una tarde orine en su tronco
Veía cómo las hormigas escapaban dirigiéndose a la copa
Ese árbol juró vengarse
Esta multitud que blasfema
Echo aquí mi vida
Para quedarme simplemente en el recuerdo de estos
Que no aprendieron a orar
Padre
¿Por qué no mandaste a otro?
Ahora que seguro nadie viene a salvarme
Con este ridículo cartelito
En medio de estos dos desgraciados
¡Cómo los envidio, disfrutaron tanto!
Tus lágrimas no servirán de nada
Ay otras formas de tener un hijo
Puedes hacerlo
Les dejo mi legajo, hagan de él
Su paraíso y su infierno
¡Ahora expiro!
*
Cuando dejó caerse del cuarto piso
Voló cinco segundos
Hasta que la detuvo el asfalto
Su problema fue no saber aterrizar
De esa forma no interrumpiría él transito
Ahora canta
Como si tuviera un gato en la garganta
Arañándole las cuerdas
Realiza descoordinados movimientos
Dislocándose trata de salir
Absuelta ya del cuerpo
Se libera del suelo
Noto su felicidad
Parece que no extrañara su ventana
*
Dime Satanás qué ofreces por mi alma tierna
¡No!
Ni mujeres hermosas, ni abundante dinero
Tampoco poder para manipular inconscientes
Prefiero que no intervengas
Que tú y el fulano de barba blanca
Nos dejen en paz
Quiero por mi tierna alma
Tu penitencia
Me pregunto cómo castigarlo
hacer que se vea desnudo
Quitarle lo sabio y dejarle lo viejo
Quiero
Todo a la medida de mis antojos
Nada de excesos ni miserias
Tengo un mejor trato
Te doy por tu alma
Un pecado
*
las tinieblas
en compañía de un frío pálido
resucitando encuentran las cenizas
el viento las besa y las eleva
las lleva Asia el crepúsculo
donde serán santificadas
lo consumido
no fue materia
tampoco las devoro el fuego
descompuesto por el tiempo
y sepultado por el asfalto
hoy sucumbe
para que todo continué
*
esa desproporción compacta de fuego
desasiéndose de esa luz
privándome de mi penumbra
me raja el iris
cenizas mis pestañas
caen
me descubre
asesino de sombras
nos invade
ay que maquillarse
ante ella somos horribles
pero nítidos
no queda más un oscuro espontáneo
ahora puedes
apagar
*
todos uniformaditos con sus jeans
me encuentro en lo que ellos llaman avenida
no queda un solo espacio para el otro
interrumpen
ignoran
apuran
parece que no resisten dejar de verse
cuidan sus reflejos como evitando que se vaya
se adornan para darle tributo al espejo
me pregunto qué será de ellos
si con los nuevos basureros del gobierno de la ciudad
arremeto contra los vidrios, y destruyó su tan preciada imagen
colapsarán los nervios
los más débiles correrán buscando un pedazo de espejo
los inteligentes se quedarán quietos para no desprolijarse
mientras se expande el pánico
seguiré destruyendo con mi nuevo basurero del gobierno de la ciudad
todo aquello que produzca un leve reflejo
para que aprenda a no encasillar la belleza
Joaquín Oreña: ¿Qué harás con tu temporada en el silencio?
en el aparato anímico se trata
se resuelve el mundo
y es la combinatoria de cosas y adjetivos
con sus diarios privados
por los países escandinavos en invierno
la luz del día está poco:
es una población que crece
lentamente
hablar con alguien también es leer ser leído
apocalíptico alelado
¿qué harás con tu temporada en el silencio?
nuevo
"déjate la barba crecer
la juventud".
el calor descubierto, posterior a una éstasis depuesta
nos abriga mudando;
pero si al entender inviernos vamos perdiendo lenguaje
no estés muy lejos.
remiendos sanos con el tiempo salir
abjurar de una imaginación cansada
como entrar en velocidad al mar sólo
ante una sal sacrílega
pensamientos
locomoción de materialidad lábil esta novela única
hasta el día en que los núcleos no sepan
nacer más del aire.
la duda
pensante, este cielo al final
junto a otros cuerpos que bailan
o se mueven todavía
y no caen cansados en la implicancia del sol
sobre la piel
aun de palabra todos los días evocan
esta maquina de quién eres tú
y los gestos en infinitivo
por último
el diario íntimo del seductor
se pierde como neblina fría
para el asceta novel
que únicamente desposee recuerdos
un científico perdido en el bosque
tampoco sabe bien hacia donde va
inocencia nada
me lavo los dientes
para después tomar jugo de naranja exprimido
y lo que sea es el infierno orgánico
la vida como una idea ya elegida
los sentidos abiertos con sus labios perdidos
en la posibilidad de confundir el horizonte
introducción a los gestos
nuestra primera cita fue la del punto de reunión
sobre un container para escombros
en el día nublado
la segunda más cerca hacia el tiempo
detrás del post-olimpo de nuestra sociedad:
debajo de un árbol ya sin hojas
que ella había elegido
"¿cuál es tu es tu tema favorito?"
"Fantasma" de Microesfera
y la respuesta salió de mi boca con un viento para seducir
estando la luna solamente
me contó que le gustaba mucho mirar parada desde la ventana
ver como la gente pasaba por la calle la ropa que usaban
sus formas de ocupación espacial desde el cuerpo al moverse
queriendo ir hacia lugares
"¿viste?,
las mujeres no saben correr
pero algunas caminan como para que el mundo se baste"
y fue la primera sonrisa despertando de su identidad
"si tengo sed me traigo agua
y si llueve todo es más lento
la ventana es mi lugar"
se escuchó un susurro detrás, devenido materia empírica dulce
un hogar alejado de las bombas
leer juntos la colección "historia de la vida privada"
fue nuestro segundo placer encontrado
en la descripción de como entró el espejo sobre los usos cotidianos
de una cultura ya nacida
y cambió el sentido del mirarse para siempre
el color de algo
evento de tiempo
y tan iluso tornasol
la mano tuya guardada en el sexo equivocada mente
durmiendo sobre la ventana que da luz, calor
bronceándote impropio
el deseo las palabras que resulten
naturaleza agua nada más
nuestra última visita a color
creo está amaneciendo
y lo que es la actividad de los ojos
me pone peor
un cielo magenta iris
pide en colores lenguaje
sabe que el verano de los cuerpos debe terminar
ah! la forma y sus reglas
"alas para lo abstracto"
nadie lo podía haber dicho más preciosamente
Vanesa Perelló
Crisálida
escucho:
“demasiado linda para un solo día”
y esa promesa no logra
desvirtuar el motivo de mi especie
o lo que es igual
mi porvenir indiscutible: demasiado para durar
puedo arriesgar que, en adelante, cualquier vínculo cierto
será feroz
aunque procure ahora, con sutilezas, adornar la espera
incapaz de salir de este letargo laborioso
de ver siquiera el color de lo que en breve pondrá luz en el
porque habrá una armonía fugaz -libre de toda voluntad-
en el despliegue de este cuerpo con temor
que todo lo que mi lengua roce sea dulce
cuando deje atrás esta casa estrecha a la que no volveré
a la que por instinto ya no puedo volver
que el viento me acune soplando a favor
que resulte suficiente
el aleteo
se precipita nerviosa __lejos
mientras abre esos colores increíbles
no lo sabe pero se escapa
como si pudiera
con un ala rota cae blanca
desvalida
roto el cuerpo
no encuentra ni da
se cierra sobre sí
no era un descanso quedarme quieta
pegar las alas al cuerpo
dejarme
el polvo brillante que caía
en su mano él
lo devolvía soplando -suave sobre mí-
quedándose con algo
siempre
después el revuelo
el revoloteo
un paso más en la transformación
a veces el hombre de ojos tan oscuros
crecía, se proyectaba inmenso
en las sombras del cuarto
y me miraba
yo creía que era a mí a quien miraba
a quien decía que debía ser otro mi destino
la amenaza del rayo hiriente de los ojos
del hombre
pendiente de mí
que decía quererme (las alas amarillas, el cuerpo entero,
las palabras cerrándose
el sentido que la oscuridad en él tramaba
ganarlo para siempre que no termine nunca este poema”
Marosa Di Giorgio
si me jura que no es una red dejo
de dar vueltas en redondo
le escribo el mejor de los poemas
uno que pueda leer
si su intento no fuera descifrarme
el misterio sería otro
lo incluiría
lo frágil no resiste la presión
la presión
-frágil-
no moldea,
fuerza lo quebrantable que, como puede, se escabulle
se mantiene fuerte
ver textos de Vanesa Perelló en el motivo es el poema número dos
Silvana Proto: Réquiem para un gato y otros poemas
Desde que el sujeto existe, desde la época de la pluma hasta hoy, la época de la lapicera, en todo momento se ha escrito un poema.
Rosa China
Rosa china
en compañía
o en soledad
a lo lejos
incrustada
entre flores
y arbustos
eres tan roja
como la sangre
que corre por las
venas / o el telón de
espantar al toro.
Tus pinches
tan finos
como agujas
en el alfiletero.
Cae el anochecer
Decanta ese
imaginario anochecer
con su arboleda luminosa
tan magica y silenciosa
como ella misma.
El atardecer iluminado
En la gran ciudad
con su
traje de noche
se inicia
su contorno iluminativo.
Visto a gran distancia, parece
con visión de lupa ocular,
aclarar el día.
En estos tiempos violentos
En un pueblito,
Coronda, Santa Fe,
en pleno penal/penitenciario
hubo un enfrentamiento
entre dos pabellones.
El saldo fue muy sangriento
Lesionados/heridos.
Por el piso, muertos/quemados.
Gritos, tambien patadas
Intevinieron la carcel.
Pararon las actividades.
Por la masacre renunció el director del penal...
Jazmín
Jazmín
tus petalos
blancos
como la
nieve.
Tus pimpollos
de perfumes
de caramelo
de limon/menta
que afloran
en el aliento.
La noche en la Recoleta, la estatua viviente de blanco
Sobre unas de las explanadas de la Recoleta,
bajo la noche fresca
de repente, desde su pedestal
móvil
se encontraba la mujer de traje blanco.
Como una novia.
Al acercarte y
mirarla
te hacia muecas.
Se encontraba solitaria.
La media naranja
Sentada sobre
la frutera, mientras
expone sus llamaradas
de color, como el sol
mañanero.
Con su
centro de aberturas /
como el sol de
mediatarde / en los
brazos de una autopista.
Librero ambulante, stand de libros usados
El librero tiene de escenario
un stand, a la interperie.
Sus libros son de todas
categorías: novelas
ciencia -ficción, misterio.
Los tiene a la vista, el tránsito
vehicular, peatonal,
del vecindario.
Este librero anda con
su equipaje a cuestas.
Sus libros son
muy baratos / a 3$
pero nadie
se los compra...
Los Mateos
Tan pintorescos,
diferentes y
autóctonos.
Como medio
de transporte
en su andar
y galopar
junto a su
jinete gauchesco
recorren la
ciudad.
Mate cocido
Bebida o infusión
De la cual en su
interín
se saborea, con moderación
prolongada
mientras que su
cálido vapor
y su escencia
de sahumerio
estiran la tarde melancólica.
Por los suburbios de Palermo
Se aloja un gran escenario / ecosistema.
Gotas de soles mañaneros
algunos patos desfilando /
en su traje negro y blanco.
Árboles, flores, ciclistas,
un juego acuático.
Mostrando dos lados: el recreo deportivo
y el tránsito veloz.
Algunos, en dirección a sus actividades,
otros recorren y descubren un lago
escondido /tranquilo /sereno.
Los Relojes
Curiosos relojes, en diversas
formas y motivos.
Motivos antiguos y modernos
esfera circular como las gomas de
los autos.
Algunos relojes marcan su ritmo
otros tienen sonido. Relojes que se
visualizan a lo lejos, con sus grandes
ojos asombrados.
Réquiem para un gato
Un animal gatuno -esqueleto
sobre esqueleto -con la regularidad de un oso de peluche.
Hasta la columna, terminando en el rabo - este felino- con
cabeza y patas, estómago pequeño, animal hermoso y
empeñoso, comúnmente oímos hablar -caracol de oreja- y siamés.
Orificios curiosos, nariz y ojos
muy grandes -auténtico guardián
y cuidador- estirado todo a lo largo
queda muy frágil
muy mimoso y celoso.
Noche escandalosa
En una noche cálida/fresca
Fantasmagóricamente
silba a lo lejos el viento.
Los árboles/arbustos/
el contorno del tránsito/ resoplan
por las anchas avenidas
de la ciudad.
El girasol
Girasol
vos con
los pétalos amarillos
como el sol tísico
de la mediatarde
decantando sobre el
horizonte.
Entre algunos arbustos y yuyos
empotrado en el campo
largo y extenso.
ver textos de Silvana Proto en el motivo es el poema número dos
Damián Ratti: Naufragio
a los cincomil metros
supongo que buscaba algo
pero el vacío que mira
tiñe la roca
de una frialdad negra
____________________
atrás quedaron tus largos pasillos de
/hospital
en eso te parecías a una sábana blanca
___y a este temblor de labios
_____sobre una placa de mármol
_______que el deseo cumple sin querer
______________________
I. naufragio
a través de un tajo de agua
escapo de la tierra
__y me atasco en el límite de rocas
que desafían su filiación química
__y se maquillan de sol
II. estancia
una herida de viento susurra
__________entre las piedras
en el frío
___líquenes
_______sobrevivientes
pintados
_______hace años
aferrados a la roca
no pueden desprenderse
dentro de ella presienten
__ y devoran humedad
__________________________
el árbol que plantamos
demoró años en crecer
________hasta secarse
hoy le amputamos las ramas
en el insaciable griterío de las motosierras
cavamos un pozo al rededor del tronco
________________cortamos las raíces
después lo empujamos
y nos mostró su base enmarañada
_______con un desgarro de tierra
yo me quedé con los pedazos
para pasar el invierno
___________________
La confianza en mí mismo
radica en leer
con rumiante devoción
los poemas que no están petrificados
en las ideas.
mi confianza
__________muere
en las olas que desbordarán todo
como lo advirtió un geólogo amigo
-¡Guarda con el mar!-
corroe el mundo con la enemistad
y desidia de un ser tan poderoso que
no teme a los arañazos.
Partes de mí se impregnan
en los objetos dispersos por el cuarto
que lentamente se van deslizando
hasta profundidades
donde el agua vítrea no se mueve y
no se ve nada vivo.
Ahí deben estar
las fotos que te saqué
(no puedo llamarlas tus fotos)
y cartas mías y dibujos
que tiré sacramentalmente
al inodoro.
Los restos van al mar
en el viaje de bajada
mientras la cáscara de la tierra se
/comprime
-y se sellan
los abismos subacuáticos
escupiendo kilómetros cúbicos de agua
hasta dejar la tierra
hundida a 200 brazas-
Voy a esperarte en la puerta
las primeras olas carroñeras
vienen a lamer el umbral
______________________
creo que todo se resume
a una bajada que da al río
______no puedo verlo de otra forma
______camino por el sol de abril o mayo
______dando largos pasos en favor de
__________________/la pendiente
______tenso el abrigo
______y las manos cerradas en
_____________/los bolsillos
______respiro el aire helado en la mañana
______como una inspiración de eucalipto
______me imagino llegar hasta el agua
______y tímidamente
______ humedecer mis zapatos
Martín Sánchez Ocampo: Con la luna como referente
Ars poética
Aquellos
que fueron lo mejor y lo peor
sirven para escribir poemas.
El silencio de las aguas turbias
elaborado en nuestro ritual
ha llegado.
Nos hace extraños.
Ninguno se atreve a confesar
que su propia quietud y perfume
se han vuelto preferibles.
Yo acá escuchando Low
de Bowie.
Estaría bueno que vinieras
te mostraría cómo es el proceso
pero decidí no convocarte más.
Prefiero terminar la noche sobre un escenario
en el que se desata una tormenta
allí
los efectos especiales son reales.
Los zorzales incontenibles me despiden
en el inicio de las horas efímeras.
Salgo al encuentro de las luces blancas rojas
titilantes de los automóviles.
Sobre las veredas
tubos de neón apelan al deseo de otros
me dictan frases que no entiendo.
Encandilado
tal vez consiga salvar la brecha
entre las musas eléctricas y el papel.
Punteo a un cordero, a un conejo
y demás piezas colgadas
en ganchos a tantos pesos x kilo.
La agitación que siento
no es tan distinta
a la que me provocan tus piernas
tu cintura
recortadas por una luz intermitente.
El ritmo de discoteca se diluye
en esta llovizna fría de agosto.
A pedido tuyo
han puesto rejas al borde de los andenes.
Ahora voy y vengo
cabizbajo
haciendo sonar el Tam Tam
de las placas flojas de hormigón.
Las vías
limpias de sangre y carne
ya no son lo mismo.
Elegimos tomar cada uno por su lado
nos mareamos con el calado de las veredas
pisamos los frutos caídos
contra el concreto infértil.
Arrojamos microbombas libertarias
que nos encarcelan cada vez más
ya somos expertos en repeler.
A contramano de las flechas pintadas sobre las paredes
evitamos la Guía ‘T’ y los mensajes de texto
como el tero
ponemos el grito en un lado y los huevos en otro.
Con la luna como referente
nos cruzamos en las calles de Parque Chas
pronunciamos ruegos sofisticados
bajo la amenaza de una lluvia púrpura.
Sólo nosotros escuchamos
el canto de los grillos sobre el pavimento.
Conozco un colectivo
estancado en el barro under.
Los pasajeros bailan
se miran a través del espejo
van a oscuras
apenas iluminados por las luces negras
colgadas en los vértices del parabrisas.
Las nenas yonkis
escapan de una convención
caminando en la neblina.
La idea es que suban a nuestro transporte
y ensuciarlas un poco.
ver textos de Martín Sánchez Ocampo en el motivo es el poema número 2
Gabriel Simone: La bailarina y el pescador
La bailarina y el pescador
dormimos la siesta en la esquina de la salita
mientras afuera se terminaba el mundo
tenías olor a sueño en el pelo
y a galletitas con leche en la boca
tomaste mi mano pegoteada de chocolate y dijiste algo
casi no pude dormir
llovía fuerte
tu boca se movía como la de los peces
en un coletazo del sueño me enredaste en tus brazos
me quedé quieto
aguantando la respiración
*
(cerraste los ojos en un tiempo blando e infinito)
la bailarina recostada en el bote se tapó la cara para que no la vea llorar
su vestido se había ensuciado tanto que me costaba reconocerlo
no podía respirar por el humo
(los muertos incendiaron la aldea y mataron a nuestra gente)
me vestí lo mejor que pude para ir al teatro
fuiste la última en salir a escena
el decorado simulaba una selva
casi no había iluminación y el silencio era total
por un instante que se prolongó sin tiempo
viví en la blanca felicidad de tu vestido
(los ojos se me cerraban, pensé que estaba muerto)
le acaricié la nuca llena de sudor,
estaba temblando por la fiebre
se hacía de noche y el silencio crecía en las orillas
entrábamos en lo profundo de la selva<
